Sufrió una gravisima cornada de 35cm, con dos trayectorias, una ascendente de 15cm y otra descendente de 20cm que le diseca la femoral.

Por Tolo Payeras
elmundodetolopayeras.com

Sevilla.- Con tan solo un par de días en la feria sevillana han caído dos de los más importantes toreros del escalafó.

Si el lunes le toco en infortunio a Morante de la Puebla, ayer jueves fue el número uno del escalafón, es decir, al peruano Andrés Roca Rey, que después de una gran faena se echó sobre los pitones del burel a matar y cortar las orejas o irse a la enfermería, las dos cosas sucedieron, cortó las dos orejas y sufrió un cornalón de 35 centímetros calificada por los médicos de muy grave.

Roca Rey fue cogido de forma aparatosa y muy dramática al entrar a matar al exigente quinto de Toros de Cortés este jueves en Sevilla. Las primeras informaciones que llegaron desde la enfermería indicaban que había sufrido una extensa cornada, con dos trayectorias, en la cara interna del muslo derecho tras una fea cogida en la que el pitón giró sobre el muslo en una estocada a matar o morir. 

El parte médico confirmó un par de horas después la gravedad de la herida.

Muy dolorido, y con la sangre brotando de la herida y empapando la taleguilla, sus compañeros se lo llevaron en volandas a la enfermería inmediatamente tras una autoritaria faena, de auténtica figura, con la que le dio la vuelta a la tarde. Le concedieron las dos orejas que su banderillero  Viruta le llevó a la enfermería.

Ándrés Roca Rey vio a David de Miranda que después de la tragedia de Morante el lunes, abría la Puerta del Príncipe el miércoles y Roca Rey no se quería permitir ser menos el jueves de feria y después de ser protagonista a una gran faena se tiró sobre el toro a matar o morir, quería las orejas y la puerta grande y a volandas salió pero para la puerta de la enfermería.

Había brindado la importante faena a El Juli y este junto con Rivera Ordóñez no se movieron de las puertas de la enfermería hasta saber el parte médico.

Se da la circunstancia que el tendido estaba la hija de Rivera Ordóñez, actual pareja sentimental del diestro peruano, una mujer que conoce muy bién el sufrimiento de las mujeres de los toreros, su abuelo el recordado Paquirri murió de cornada en Pozoblanco y su propio padre sufrió una gravísima cornada en el vientre, antes de retirarse del mundo de los toros.